Llevo un mes como becaria… y (creo que) estoy hasta los mismísimos.
Primero de todo, el perfil de licenciado en sociología no encaja en lo que buscaban…
¿Qué buscaban? alguien que de una temática y método de trabajo a años luz de lo que conoció en la facultad aprenda rápidamente sin facilitar conocimientos y formación a largo plazo; todo va sobre la marcha, y claro está, así no se obtienen los mejores resultados. Incluso en los malditos call centers realizan una previa formación a sus empleados que dura una semana lo mínimo; obviamente es lo más lógico en todo caso, lo que prima es la productividad.
Yo estoy asqueada por no tener un trabajo programado y delimitado, asqueada no por usar herramientas informáticas que nunca he utilizado sino que me enseñen su uso al mismo momento, sin haber dedicado ni unas horas a una formación previa de lo que exactamente debería hacer como “becky”… asco de tener tiempos muertos y luego hacer X tarea y tener que quedarme horas de más… asco de sentirme fuera de lugar en todo momento.
Y sobre todo asco de mi repetida frase “¿qué tengo que hacer?”. Un mes totalmente desubicada. Y lo peor parece ser que el resultado observable es la incompetencia de servidora.
****************************************************
Creo que me he dejado algo muy importante. Las prácticas no constituyen bajo ningún concepto una relación laboral sino formativa. Sin embargo está al orden del día que el sector privado y el público tengan en su plantilla becarios bajo el concepto de trabajadores de bajo coste, sin ningún derecho laboral, sin “salario”, y realizando tareas que forman parte de la producción.
