Año Nuevo fuera de casa.
Tengo un par de borradores que iva a publicar estos días, pero que releyéndolos he evitado que salieran a “la luz”.
El primero era un fallido intento de reflexión sociológica acerca de la visita a una amiga que lleva días ingresada en un centro de salud mental con el correspondiente malestar que eso le conlleva… de ahí pasábamos nada menos que a las reflexiones de Goffman acerca los roles y estigmatizaciones de los internos en las instituciones cerradas… Nada menos que casi 3.000 palabras… dejémoslo que se pudra en los borradores para siempre.
El segundo borrador no era para tanto, pero en resumidas cuentas trataba de mis días semi-enclaustrada, de mi cerebro convertido en una masa zombie incapaz de dejarme leer y escribir con normalidad, de mis nuevos horarios y de mi total vagancia por hacer las resenciones de este semestre. El post, escrito en momentos de insomnio y releído hoy, no puedo sino dejarlo aparcado también en los borradores.
Los dos, aparte de ser muy extensos, creo que deberían formar parte más de un diario personal que de un blog… aunque este espacio lo lea muy poca gente.
En referencia al título, pues si, al final no estaré en casa en Nochevieja. Voy a la Masia que tiene una compañera de la universidad, y me había salido otra oferta (increíble). Para colmo, ya se me han hecho dos propuestas distintas para viajar en semana santa. Todavía me sorprendo por como la gente se acuerda de mi cuando realmente no he dado señales de vida desde hace tiempo, sobretodo cuando mis únicas señales de vida son casualidades fruto de estudiar en la misma facultad,( y cuando en la mayoría de casos les he dado más de una excusa para no asisitir a tal reunión o tal cumpleaños). Quizá la careta de sociable la he llevado a tal punto de “perfección” que me he pasado de la raya, o quizá mis contactos tienen una capacidad de resistencia hacia mi actitud ilimitada y se han vuelto inmunes a mis continuos desplantes.
La cuestión es, bajo mi punto de vista al menos, poder llegar de una vez por todas a un equilibrio. Bastante complicado por cierto en la práctica.
Voy a ir. Eso sí, lo más probable es que realice una ingesta no desmesurada, pero si notable de alcohol. Espero que el resto haga lo mismo. Seguramente lo pase bien después de todo.
Quizá en un próximo post hable de mis antiguas litronas en soledad. Algo de lo que avergonzarse(?).
